
Cuando estoy actuando mal, realmente mal, siento que hay algo dentro mío que trata de avisármelo, pero pienso que existe una gran posibilidad de que ese algo sea nada más y nada menos que yo misma, la otra parte de mi, la del pelo enmarañado, la estancada, la del naufragio, porque prefiere quedarse en su cómoda posición de el destino ya está escrito y nada vas a poder hacer para cambiarlo..., entonces le susurro: pero al fin, si es amor, cruzará huracanes y tormentas. Yo soy la que está arriba, tirándole un balde de agua a todo lo que creíamos, a todo lo que soñábamos, pero te cuento que te acuerdes que es verdad, que siempre que llovió paro.
Se que siempre preferiste la sequia, y yo ahora prefiero la lluvia, se también que eso te duele, que te sentís sola, y que te sentís invalida sin esta parte, se que se te fue la luchadora, se que queres que vuelva, se que queres que mi vuelta sea ahora y no después, pero no puedo, porque sos inmadura, porque no entendes nada, porque no viviste nada conmigo, porque cuando yo lloraba, vos no hacías mas que sonreír, ¿Sonreír por qué?, ¿Por qué sonreías?, ¿Por que sonreías tanto?
Estoy de tu lado, queremos igual, anhelamos lo mismo, pedimos lo mismo y se lo pedimos al mismo Dios, pero necesito, sinceramente, que te tranquilices, que aguantes, que soportes, necesito que me banques, que me esperes un rato mas, que dejes de hablarme mientras duermo, que bajes un cambio, que te lo tomes con tranquilidad, que sepas que lo que hago lo hago por vos, por mi, por las dos, que lo comprendas, que no te duela.
Ya sé que vos sos la que ama, y yo soy la que actúa, y quiero que tengas la plena seguridad de que no hay nada que yo quiera mas en este mundo que tumbarme bajo el cielo azul y sonreír con vos, pero, mi vida, estoy tratando de que cuando llegue ese momento, no se esfume nunca más.
Estoy fuera de vos, pero pronto volveré para que seamos una otra vez, estoy buscando una vida linda para nosotras dos, estoy esperando una vuelta como vos, estoy luchando por el sol, nuestro sol.
lunes, 10 de mayo de 2010
Si es amor
Stairway to heaven

Una canción muy conocida dice: "There are two paths you can go by but in the long run there's still time to change the road you're on...", pero, ¿Es esto cierto? Es decir, ¿Siempre hay tiempo de retomar? Realmente no lo estoy refutando, lo pregunto, porque no lo se.
La felicidad plena para mi era escucharlo reir, oirlo hablar, verlo gesticular, tocar su piel y contar los 14 lunares de su espalda, e ignoro hasta que punto no es eso lo que sigo buscando.
Me hiere enormemente saber que puedo seguir eternamente destruyendo valiosas almas a mi paso cuando a el se le ocurre volver a llamar a mi puerta.
No quiero seguir haciendolo, nadie se merece ese mal. Aunque creo que de alguna perversa manera, el karma actua al reves, o por lo menos lo hace conmigo, yo desconozco si a las personas que se posaron alguna vez en mi existencia, les volvio lo bueno o malo que me hayan dado, pero lo que si se, es que siempre pague la basura que recibi con quienes me dieron todo, y a quien me arranco lagrimas, no hice mas que tirarle rosas.
¡Cuanta estupidez de mi parte!, es aun mas increible saberlo, y no mover todos los dedos para cambiarlo.
Ahora me encuentro, curiosamente, necesitando lo que siempre desprecie, alguien que me apuntale, que me ame, que me asfixie, que quiera poseerme de todas las formas, a todas las horas que marca el reloj, porque dependo de eso para encontrar una salida estable a este naufragio que me carcome, que me hunde, que me ahoga, que me tira a su antojo hacia cualquier lugar.
Estoy escapando de mi, de mi esencia, y del absoluto descaro de traspasar cualquier limite impuesto, estoy escapando de la mujer deshonrada, descarada e indigna que se que soy, estoy ofreciendome en bandeja de plata en el paquete de siempre pero con 14 gramos de menos que deje olvidados en su cuerpo antes de verlo partir...
martes, 20 de abril de 2010
Hasta Siempre
-¿Te acordas cuando nos comprometimos en el carromato? Yo me comprometi a mandarme 200 mil mocazos, a enojarme por millones de pavadas, y como soy una perna que tiene palabra, cumplí. No soy perfecta, pero tu amor me hace mejor, tu amor me salva, me da paz. Y yo te prometo, hoy, que se que es lo único que puedo cumplir. Lo mismo que ayer. Que hace 22 años. Amarte para toda la vida. ~Yo no cumpli Mar. No pude evitar, no pude evitar que te vayas al pasto, no te cuide bien, hasta te empaste la bujia. Pero voy a luchar por eso, por cuidarte, por que me cuides, por elegirte, por que me elijas todos los dias, porque no me equivoque, el tiempo me dio la razon. Vos sos la mujer de mi vida, y yo quiero estar con vos hasta Siempre. Porque cuando el amor es verdadero, yo me juego la vida que es Eterno. ¿Queres estar conmigo hasta siempre? -Quiero... quiero. ¿Vos queres? ~Sí, quiero. Hasta siempre.
El último round.

Y cuando dejas de pelearla, te morís, te caes, te vas. Lo que te mantiene vivo no es ganar, sino pelear. La pelea perdida, es la que no peleaste. Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente. No está muerto quien pelea. Tal vez te cruzaron un cross de derecha, te hicieron besar la lona, sangrar, llorar, pero hay que seguir peleándola, hasta el final. La única forma de aprender a pelear, es peleando, es no rendirse jamás. Rendirse es mirar la pelea desde afuera, ver como otro pelea esa pelea que es nuestra. Pelearla hasta el final, hasta el último round.
-Vos te acordás lo que dijo terremoto cuando nos comprometimos? Te acordás que nos dijo que significa comprometerse?
~Si me acuerdo, bastante bien me acuerdo. Dijo que comprometerse es pelearla en las buenas y en las malas.
-Y nosotros tuvimos muchas buenas, pero tambien muchas malas. Y aparte ahora hay yetis, hay lunas. Pero pela, yo siento… siento, se, que entre nosotros hay un amor único. Yo te amo con todo lo que soy. Y… tengo mucha fe en que vos me amás o no? Entonces yo, yo te pido, te propongo, te invito a que la peleemos juntos, hasta el final.
~Que me pedís mar?
-Te pido amor, te pido volver, te pido casamiento, te pido todo. Porque ahora se, ahora se que quiero pelearla. Quiero que peleemos juntos, hasta el final.
~Hasta el final mi amor.
Sí, Acepto.
~Yo, Thiago Bedoya Aguero, me comprometo a amarte toda la vida. A cuidarte cada vez que se te parta el eje. A ayudarte a volver al camino, cada vez que te estes yendo al pasto. Mar vos sos la mujer de mi vida. Todos los dias elijo estar con vos. Y cada dia me doy cuenta que no me equivoco. Te amo con toda mi alma.
-Yo, Mar. Me comprometo a amarte toda la vida. A mandarme 200 mocazos.Y a alejarme por millones de pavadas, porque no soy perfecta. Y nunca voy a ser perfecta, pero eso es lo que mas me enamora de vos, que me queres asi, tal cual soy. A mi manera. Te amo.
Cuando uno dice "si, acepto" ¿Sabe en realidad qué es lo que está aceptando?. ¿Saben realmente ustedes lo que es un compromiso? ¿Qué significa una pareja? Cuando dos personas deciden unir sus vidas, ¿Qué estan decidiendo? ¿Qué estan diciendo cuando dicen si, acepto?. Comprometerse no es comprarse un par de anillitos de morondanga y andar, es jugarsela por el otro, pinte buena o pinte mala. Al decir "si, acepto" uno está aceptando lo que ama del otro, pero también acepta lo que no le gusta del otro. Aceptar es dejarse amar, aceptar es un desafio, no van a tener que subir al ring ya mas de a uno, van a subir los dos, las piñas van a ser para los dos, aunque los triunfos también van a ser para los dos. Es un amor tan grande el compromiso que no pensas en nada más, en realidad funca cuando es de a dos. El matrimonio es una aventura de dos, es dar sin especular con recibir, y es recibir sin sentir la necesidad de dar o la obligacion de devolver esto que uno recibe. Esto tiene que ver con el deseo, el deseo de estar juntos, el deseo de unirse en esto que se llama matrimonio. Se pocas cosas, pero todas tiene que ver con amar y ser amado, con respetarse y aceptarse, ninguna de ellas tiene que ver con someterse, sino con aprender y tolerar. ¿Será que amar no se trata de fundirse y perderse en el otro?, ¿Será que se trata de dos individuos que crecen juntos?. Aceptar al otro, es tenerle fe, entender sus silencios y esperar sus señales. Para aceptar primero hay que conocer lo que se ve del otro y lo que no se ve, y así puedo decir te conozco, y porque te conozco te elijo, y porque te elijo te acepto , y porque me aceptas soy feliz. También acepto la sorpresa, porque siendo dos al volver a casa, ya no encontraré todo como lo dejé, habrá otro, con su mundo, un mundo que engrandece el mio. Hay que saber cual es el debe y el haber. Aceptar al otro, es aceptar lo mejor de nosotros mismos, porque quien nos elige, nos devuelve puro amor, amor por amor, y a semejante amor por supuesto le digo: “si, quiero”.
lunes, 19 de abril de 2010
Una sonrisa preciosa, a pesar de que no sean muchos los que han tenido la suerte de poder apreciarla.
Por momentos me rio por esto, pero no hay nada en este mundo que me resulta mas dificil o agobiante que luchar contra todo lo que vivio tanto tiempo conmigo. ¿Qué puedo decir? No es simple vivir en paz cuando se tiene contianuamente la necesidad de amar. Alguna que otra noche, mi idea de felicidad es despegar de una vez, tomar en mis manos los momentos que me hicieron feliz y liberarme, de una vez, y para siempre, pero son también esos mismos momentos, los que me gritan a la cara, que no quieren que me aferre a ellos y los lleve conmigo, que lo único que quieren es repetirse en el futuro una y otra vez, y esa es una propuesta que no estoy dispuesta a ofrecerles. Entonces la desición, en realidad, era menos rebuscada de lo que parecía, era quedarme en ese pasado imperfecto o irme con las manos vacias, y la segunda opción, esta vez, me parecio mas viable que la primera. No podía quedarme más tiempo porque los instantes me anclaban a una realidad que no hacía más que hacerme mal, y la decision va a pesarme más que muchos dias en lo rosa de mi nueva vida, ¿Pero qué mas puedo hacerle? tenia la imperiosa necesidad de huir y de agarrarme con todas mis fuerzas a algo más, aceptando que lo que tuve es y será irremplazable, entendiendo que puede ser único lo blanco, lo negro y lo gris, y pudiendo ver, al fin, que a mi me habia tocado lo segundo, y que necesitaba volver a sonreir, pero de a dos, porque eso era algo que nunca me habían dado.








